La comida mexicana precisa el uso de las manos en la preparación y su consumo. Resultaría difícil comer platillos como los pambazos o tacos con cubiertos; aún así cada cabeza es un mundo. ¡Está para chuparse los dedos! Es una expresión de cumplido para un cocinero. Indica que la comida estuvo deliciosa. Hay comidas en la que se apliva literalmente como con el mole, ya que habremos de comer hasta lo que nos quedó en los dedos. Adoro cuando mi abuelita hace mole, para mi familia no hay no hay otro tan delicioso como el de ella. Su receta pasó a mi tía, quien es la encargada de las grandes comidas en mi familia. Mi abuelita espera ansiosa el fin de semana, dirige la cocina y la familia con astucia. Prepara guisos para todos conforme a la ocasión. Cada comida es un festín. Mi tía es igual de generosa y se ocupa de las comidad grandes (más de 20 personas). Desde mi experiencia ella es la actual heredera de la tradición culinaria en mi familia. La sazón de estas dos grandes mujeres es ...
Aquellos que visitan donde vivo siempre hacen un comentario acerca del tono con el que decimos las cosas. Una vez me dijeron que hablamos cantadito. Me puse a escuchar y es como si habláramos con sonsonetes entre frases. A ellos les parece chistoso, a mi muy normal. Siempre que recuerdo los dichos de mis mamás (madre, tía y abuela) en mi mente reproduzco dichos tonos, como el llamado para comer: "¡A comer y a la cama una sola vez se llama!". Es entre una orden y una invitación a tomar los primeros puestos alrededor de la larga mesa donde primos, tíos, abuelos e invitados nos reunimos. Crecí en una familia tradicional, lo que significa que mis abuelitos me cuidaban a mi y a mis primos mientras nuestros padres iban a trabajar. A veces dormíamos en su casa, lo que significaba jugar y comer mucho, porque si no queríamos el segundo o tercer plato mi abuelita creería que no me gustó su comida. Al salir de esa casa tan acogedora salíamos "bien tripones", que quiere deci...